Gobernó en múltiples períodos, siendo una figura clave en la historia política de Honduras durante el siglo XIX. Su administración estableció bases de estabilidad, pero a un alto costo democrático.
Construyó infraestructura básica, como caminos y puentes, y consolidó el poder ejecutivo en Honduras.
Su prolongado mandato estuvo marcado por prácticas autoritarias, represión política y persecución de opositores.