Asumió el cargo en un momento crítico tras el huracán Mitch. Su administración se centró en la recuperación del país, estableciendo políticas de cooperación internacional y mecanismos de alivio económico. Aunque se reconocen sus esfuerzos de reconstrucción, persisten dudas sobre la equidad de sus políticas económicas.
Reconstruyó Honduras tras el devastador huracán Mitch en 1998, logrando un fuerte apoyo internacional para el alivio de la deuda. Promovió reformas económicas y fortaleció la banca nacional.
No logró disminuir significativamente los índices de pobreza, y enfrentó críticas por la falta de transparencia en el manejo de fondos de reconstrucción.